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“Imágenes procedentes de los fondos de la Biblioteca Nacional de España”

Obra derivada de MP200ImpresoSerie 1922-2021 CC-BY 4.0 ign.es
La batalla del Jarama es el resultado de la decisión en ambos bandos de mantener la iniciativa.
En el bando nacional se pretende desbordar Madrid por el Sureste, cortar las comunicaciones con el Levante y enlazar en Guadalajara con otra operación ofensiva al cargo de la División de Soria, general Moscardó.
En el campo republicano se proyecta un plan ofensivo, según directrices recibidas del jefe del Estado Mayor del Ministerio, general Martínez Cabrera, para romper los flancos enemigos y cortar sus comunicaciones con la retaguardia. Las unidades designadas, muchas de reciente creación, se están concentrando en las zonas de reunión marcadas.
En esta fase de concentración, las fuerzas del general Orgaz se adelanten y rompen el frente.
Orgaz plantea la batalla en tres fases, bien definidas por la naturaleza del terreno.
- Aproximación al Jarama,
- paso del río
- y explotación del éxito posible con la formación de una extensa cabeza de puente, que se ampliará hasta alcanzar Alcalá de Henares.
Se requiere:
- Sorpresa y velocidad, para evitar la acumulación de las reservas enemigas.
- Medios potentes, para vencer con contundencia y rapidez las resistencias que oponga el enemigo.
- Reservas dispuestas a realizar un paso de línea de las unidades probablemente gastadas, a fin de proseguir la acción en profundidad, maniobrar por los flancos y perseguir el enemigo.
«Y todo ello sin solución de continuidad, fulminantemente», evitando el combate de desgaste .
Desde el principio, la finalidad de la operación es absolutamente incompatible con los medios disponibles.
Escasez de fuerzas.
Varela cuenta inicialmente de 28 unidades tipo batallón, 12 escuadrones y tres secciones de caballería. Se llegan a alcanzar los 35 Bons y 15 Escons, respectivamente. Se deben enfrentar a más de 90 batallones, algunos de ellos con experiencia demostrada.
Sólo la superior calidad de la mayor parte de los Bons nacionales consigue equilibrar una batalla tan desigual.
Con los efectivos disponibles era absolutamente imposible alcanzar los objetivos establecidos. Sólo una desbandada general del enemigo lo hubiera permitido. La desbandada general no se produjo.
Tal vez desde el principio se daba por bueno alcanzar la línea del Jarama, y ya se verá luego que se puede hacer sobre Guadalajara. Trasladando el flanco al Jarama la carretera de Toledo queda asegurada.
No hay sorpresa y falta velocidad
Desde los observatorios en Madrid se ha detectado perfectamente el movimiento de fuerzas desde la zona Las Rozas-El Plantío a la carretera de Andalucía.
En la fecha prevista para iniciar los movimientos, noche 23-24ENE, el tiempo ha empeorado, se ha desatado un fuerte temporal de lluvias. Las Brigadas I y V, inician el movimiento que deberán suspender y regresar a las bases de partida. Pasarán 14 días hasta el reinicio de la operación. Ya no hay sorpresa, Pozas tiene tiempo para mover tropas.
Cuando el 06FEb se inicia finalmente la operación los caminos se encuentran encharcados y los campos embarrados, el avance de la infantería es lento y los efectos de la artillería disminuidos. Es imposible cumplir las Instrucciones del general Franco, de 22 de enero, donde se habla de ejecutar
«las dos primeras fases (de la operación) en un día»; y «llevando a cabo las acciones rápidas y de sorpresa que permitan posesionarse desde luego de las alturas al Este del Jarama» .
En estas condiciones se llega a una situación de equilibrio y la lucha en torno al Jarama se convierte en un choque brutal de dos poderosas fuerzas, las más considerables que hasta entonces habían hecho acto de presencia en la guerra española.
Se entra en una fase de desgaste en la que las fuerzas de Varela quedan en franca desventaja. Ya Miaja al mando, dispondrá de una corriente continua de refuerzos, y no sólo será cantidad, también las fuerzas ya en combate y las que van llegando lo hacen con mejor preparación y con gran espíritu de combate.
La situación de Varela es muy diferente. El general Orgaz, mando superior, no dispone de ninguna reserva, debe solicitar al CG de Franco esos refuerzos tan necesarios. La respuesta de Franco no es positiva, no puede sacar fuerzas de ningún frente. Finalmente llegarán unos cuantos batallones, totalmente insuficientes.
Los nacionales ya no pueden avanzar más. Miaja organiza contraataque tras contraataque que no dan ningún resultado positivo. Sólo muchas bajas. El Ejército republicano ha mejorado, se defiende mejor pero todavía no está preparado para la maniobra. Ambas fuerzas quedan detenidas. El frente se estabiliza y con muy escasas variaciones así permanecerá hasta el final de la guerra.
Ya hemos visto que el Mando republicano conoce perfectamente el desplazamiento de fuerzas enemigas hacia el Jarama. La preocupación no es grande, se continúa adelante con la ofensiva prevista y se están concentrando fuerzas, muchas fuerzas.
Lo que no se ha identificado con precisión por parte de Miaja y Pozas es la intención del enemigo. Se piensa que el enemigo trata de envolver Madrid por el Este, en dirección Vallecas. Se tratará de un movimiento de corto radio de acción. Y se tardará mucho en identificar el verdadero objetivo. Perdida toda la meseta al Oeste del Jarama, todavía se están concentrando fuerzas al norte del Manzanares cubriendo Vallecas.
Los nacionales se apoderan por sorpresa del puente Pindoque , pasan el río y alcanzan las primeras alturas en la orilla izquierda del río. También pasan por sorpresa el puente en las cercanías de san Martín de la Vega. Los dos único puentes sobre el Jarama han sido arrebatados por sorpresa.
Hay tensiones entre Pozas y Miaja, que terminarán el 15FEB con la reorganización del TO Centro. El general Miaja se hace cargo de toda la línea del Jarama y de su despliegue táctico. Cuando Miaja se hace cargo del II Ejército del Centro la batalla se encuentra ya en su fase final, con el adversario totalmente diezmado y fijado al terreno. Bastará con sostener las fuerzas propias e impedir que el enemigo reaccione, lo que resultará sencillo ya que todavía se dispone de fuertes reservas sin empeñar.
La moral de las fuerzas republicanas se encuentra en su grado más alto. En el valle del Jarama han vuelto a detener el avance del enemigo.
Julián Zugazagoitia,
«en las trincheras de la República el combatiente era un corazón apasionado; el oficial un hombre audaz que, según su formación, apetecía o desdeñaba la técnica de su nuevo oficio; y el jefe, un ser superior que podía osarlo todo, sin más que tener en regla su carnet político»
La verdad es que la infantería del Ejército del Jarama es una fuerza en crecimiento, aún con una defectuosa instrucción y organización y con indudable coraje. Vicente Rojo
«Muchas cosas importantes descuellan en la batalla del Jarama. La inconsistencia de nuestra infantería, por su defectuosa cuanto improvisada organización, y su tenacidad en el combate, cosas aparentemente contradictorias y que realmente no lo son, porque la primera es resultado de la organización y la segunda deriva de las cualidades del hombre. Pasados los primeros días de desconcierto y rehecho el frente, con un dispositivo de combate organizado, se batieron los hombres con la misma moral y análogo entusiasmo con que lo hicieron en los primeros días de la Defensa de Madrid y con una notable diferencia: que lo hacían ahora en campo abierto y sometidos a una acción dirigida, con un principio jerárquico de mando».
Voronov
«la operación del Jarama, aunque no justificó las esperanzas que en ella se cifraban, sin embargo, fue provechosa. Puso de manifiesto los defectos que existían en la preparación de las fuerzas armadas de la República, demostrando que había que enseñar machaconamente a las tropas a romper el sistema defensivo enemigo y a explotar el éxito»
En las trincheras del Jarama se pone de manifiesto la necesidad de una disciplina y una instrucción. Este éxito a medias en el Jarama contrarresta «la desesperanza de la derrota de Málaga»
La participación extranjera
En la lucha en el aire participan pilotos soviéticos, alemanes, italianos y españoles, con material muy diverso y en variadas condiciones. La República mantendrá superioridad aérea durante toda la batalla, lo que no impedirá anular completamente la actividad de la aviación nacional. Se producen espectaculares combates aéreos.
En tierra la situación es diferente. Los carros de Varela, servidos por españoles, no pueden compararse con los T-26 de la Brigada del ruso Paulov, con tripulaciones mayoritariamente rusas y cuya intervención en los combates fue siempre importante y en algunos momentos decisiva.
En las Grandes Unidades, hay extranjeros al mando de divisiones y se emplearán a fondo cuatro Brigadas internacionales, siempre en puestos de máximo peligro y a costa de ser aniquilados varios batallones.
Es importantísima la intervención de los consejeros y asesores soviéticos desde los más altos Mandos a los de Brigada e incluso batallón. También en artillería y servicios.
En las unidades de infantería de Varela la participación extranjera fue mínima.
El Jarama es la primera batalla donde el material, de todo tipo, se emplea en masa.
Vicente Rojo:
«La batalla había carecido de arte en todo su desarrollo, limitándose a un bárbaro forcejeo, y durante ella, en medio de tan durísima lucha, en la que se derrochaba para lograr una superioridad cuanto se tenía, y se sucedían y reforzaban las unidades incesantemente, se fue constituyendo un frente fuerte por su moral y por su organización»
Se emplea todo lo que se tiene, lo que hace imposible toda maniobra. La batalla se centra más que en los hombres, en los medios de destrucción. Ramón Salas puntualiza
«Es muy posible que en ninguna otra batalla posterior se acumulara mayor cantidad de medios de combate en relación a los efectivos empeñados, y en ella se demostró lo difícil que resultada romper el equilibrio de fuerzas a que se había llegado»

“Imágenes procedentes de los fondos de la Biblioteca Nacional de España”
Las cinco Brigadas de Orgaz y la caballería se enfrentan durante estos veinte días contra unas 22 Brigadas enemigas. Unos 35 batallones y 15 escuadrones se enfrentan a unos 80 batallones.
En un escrito del general Franco, anterior a la batalla de Guadalajara, dirigido al general «Manzini», jefe del C. T.V., se dice que en el Jarama sus unidades han tenido 6.350 bajas. En un informe ,también de Franco al jefe del CTV , de fecha 5 de marzo, se da el número redondo de 6.000 bajas.
Salas dice que, según datos oficiales, las bajas de las fuerzas de Pozas/Miaja, se situaron en 439 muertos, 6.929 heridos y 3.310 enfermos, con un total de 10.678. «A ellas hay que sumar los muertos en el campo y los desaparecidos, que tuvieron que ser varios centenares» .
Siendo los efectivos totales de Miaja más del triple que los de Varela, el tanto por ciento de bajas de los atacantes del Jarama resultó, relativamente, muy superior al que sufrieron los atacados.
Un estadillo de las Fuerzas de Defensa de Madrid recoge, entre los días 6 y 23 de febrero, 7.963 bajas. No todas las bajas se evacuaron sobre la capital y , por otra parte, las bajas registradas podían proceder de acciones distintas a las que tuvieron lugar en el Jarama.
Algunos datos parciales.
- Las Brigadas Internacionales sufrieron unas 2.800 bajas.
- La Brigada I/CHOQUE, «El Campesino“, sobre el millar.
- La Brigada XVII quedó perdió el 25% de sus efectivos.
- En la Brigada LXIV algunos de sus batallones quedaron al 50 por 100 de personal.

Tapa

Obra derivada de CC-BY 4.0 ign.es MTN50ImpresoSerie 1875-2022
En el frente de Guadalajara, el 11MAR37, en la orden dada para la jornada siguiente, 12 de marzo, «Mancini» dispone que
- la 3ª División se sostenga en la línea Trijueque-Casa del Cobo .
- La 2ª ocupará el bosque de Brihuega y avanzará después hasta tomar contacto con la 3ª. Se debe dar solución a la situación creada en esa zona boscosa.
- La 1ª División se situará en Brihuega, haciéndose cargo del terreno que deja la 2ª.
La marcha de las operaciones no es la esperada en un principio, hay preocupación. El embajador Cantalupo dice
“Habían empezado las dificultades: teníamos necesidad de que los rojos fueran hostilizados por las tropas de Franco en el Jarama. Pero los españoles no se movían»
La apreciación de Cantalupo no era correcta, las fuerzas de Varela sí se movían pero con resultados mínimos.
El 09MAR, se lleva a cabo alguna pequeña rectificación de la línea y la ocupación de las Casas del Porcal. Nada más.
Cantalupo no podía sorprenderse por la situación que ahora encontraba. Oportuna e insistentemente se había comunicado al Mando italiano la dificultad de los avances por el Jarama y las escasas esperanzas de que pudieran tener verdadero éxito. Estas advertencias no fueron bien comprendidas. El traslado del malestar italiano a Franco se produjo. Cantalupo
«Esta mañana, autorizada e italófila personalidad militar española en diaria intimidad con Franco rogó intermediario por él escogido me refiriese cuanto sigue: censura dirigida por el Mando y Gobierno italiano al Generalísimo por no haber ordenado ataque Jarama coordinadamente con ataque italiano Guadalajara, es infundada. Franco afirma que Mando italiano había pedido ataque español para 25 de febrero y para 1 de marzo. Exactamente en aquellas dos fechas Franco hizo avanzar a las tropas de Orgaz en el frente del Jarama. En cada uno de los ataques las tropas tuvieron unas pérdidas equivalentes al 32 por 100, 6.000 hombres en total, sólo para corresponder a la petición italiana. De modo que cuando Mando italiano anunció atacaría día 8, el general Orgaz declaró no podía atacar por tercera vez a causa del cansancio de sus hombres. Es por tal motivo por lo que faltó la coordinación de ofensivas sobre los dos frentes , deplorada por Italia. No he contestado nada al intermediario.»
(La cifra 6.000 está equivocada, no se refiere a las bajas sufridas en los días 25 y 1 de marzo, sino a las totales de la batalla del Jarama).
Días 15 a 17MAR37. La situación en el frente de Guadalajara continúa sin resolverse para el CTV. Se mantienen las llamadas de apoyo por parte de las fuerzas de Franco en el Jarama.
El CTV ha perdido Trijueque y el Palacio de Ibarra. El plan inicial, triunfo espectacular y rápido, no se ha producido. A un éxito lento ha sucedido primero una estabilización y el forcejeo y, finalmente un repliegue.
El 13MAR , el general Roatta, pide por teléfono a Franco la ayuda inmediata o el relevo. Roatta
«Los españoles de Franco seguían permaneciendo inactivos en el Jarama», porque aunque atacaron, lo habían hecho «sólo durante algunas horas»
El 13MAR, el parte nacional
«El avance por el Pingarrón encontró fuerte resistencia“.
El parte del 14, señala:
«Se ocuparon las lomas de la cota 700, al Este del Pingarrón … habiéndose asaltado y conquistado cuatro líneas de trincheras“
El 16MAR, el general Saliquet firma en Navalcarnero una orden destinada a las fuerzas del Jarama. Se deben llevar a cabo dos acciones:
- la primera para que la cabeza de puente apoyase su flanco derecho en el Tajuña,
- y la segunda para alcanzar Alcalá.
Estas maniobras son imposibles. Las fuerzas nacionales en el Jarama han alcanzado su límite operativo y no pueden llevar a cabo ningún tipo de operación ofensiva, mucho menos contra un enemigo muy superior en medios.
El parte del día 15MAR, dice
«El avance para efectuar la soldadura del antiguo frente con la cota 700 conquistó 300 metros de trinchera del enemigo, pero el resto de ésta y la de retaguardia continúa en su poder, mediante reiterados contraataques de más de 15 carros con numerosa artillería y crecientes efectivos».
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