7 La primavera del 37. La Batalla de la Granja: 1. Primavera del 37. Proyectos del EPR. La Granja, Brunete, Plan P

Proyectos

Obra derivada de Mapas Generales IGN

22MAR37. Recién terminada  la batalla de Guadalajara,  el 22 de marzo, el general Miaja redacta unas directrices reservadas en las que se señala como propósito principal llevar el centro de gravedad de las operaciones al Oeste de Madrid. Se considera la zona más débil del despliegue nacional. La idea de maniobra consiste

«romper el dispositivo enemigo con una masa de nueve Brigadas y elementos suplementarios, en la dirección general Valdemorillo-Villanueva de la Cañada-Brunete- Villaviciosa»

La maniobra se realizará en dos fases.

  • La primera tendrá por característica principal la sorpresa. De noche se ocupará de Villanueva de la Cañada.
  • En la segunda se conquistará Brunete.

El objetivo final será alcanzar la línea Villaviciosa de Odón-Boadilla del Monte.

La operación correrá a cargo del V Cuerpo de Ejército, con un total de dos Divisiones y nueve Brigadas.

El 27MAR, el Mando del Ejército del Centro da una orden de operaciones. Se ordena la constitución de una masa de maniobra para operar en la dirección

Valdemorillo-Villanueva de la Cañada-Brunete-Villaviciosa.

Se llevarán a cabo acciones complementarias sobre

  • el saliente de Vaciamadrid, a base de dos o tres batallones, por sorpresa y de noche, señalando como objetivo el V. Coberteras,
  • Valsaín, La Granja y Segovia, a cargo de dos Brigadas, por sorpresa, de noche y por envolvimiento.

Esta operación no se llega a ejecutar pero supone el antecedente de la ofensiva sobre La Granja y Segovia y de la batalla de Brunete.

Obra derivada de Mapas Generales IGN

A lo largo de la primavera de 1937 se planea otra operación de alcance estratégico, que finalmente tampoco se ejecutará pero tendrá gran transcendencia política.

El 22ABR37. Proyecto de operaciones redactado por el coronel Alvarez Coque, sustituto accidental del general Martínez Cabrera al frente del Estado Mayor del Ministerio de la Guerra, dirigido al ministro Largo Caballero. El proyecto se justifica por:

  • la ofensiva desencadenada por los nacionales sobre Vizcaya,
  • la estabilidad que ofrecían los otros frentes,
  • la escasez momentánea de efectivos enemigos en éstos
  • y la seguridad de que en un plazo no superior a veinte días se incrementarían hasta llegar a formarse con ellos una verdadera masa de maniobra.

Todo lo cual justifica la necesidad de llevar a cabo a corto plazo una operación de envergadura.

La operación tendrá carácter estratégico.

  • «Los hechos han demostrado de manera evidente que las acciones puramente tácticas nacen fracasadas y son ineficaces.»
    Se plantea una gran operación mediante la cual quede aislada Andalucía, cortándose a la vez la línea nacional de abastecimientos a lo largo del valle del Tajo, con lo que se obligará al enemigo a descongestionar el frente de Madrid. El frente del Norte quedará de ese modo automáticamente aliviado.

En consecuencia, se planea tres operaciones:

  • conquistar el nudo de comunicaciones de Mérida,
  • ocupar la región de Oropesa
  • y penetrar violenta y profundamente según la dirección de Valdemorillo-Brunete-Villaviciosa de Odón.

Los objetivos son importantes, alejados y muy ambiciosos.

La orden señala una serie de directivas, correspondientes a cada una de las tres operaciones.

En la directiva de la llamada Operación sobre Mérida se proyecta

  • una acción previa indispensable, ocupar la sierra de Yerbes,
  • la principal, según la dirección Don Benito-Guareña-Alanje,
  • y la secundaria, que tendrá como eje de avance el definido por los pueblos de Castuera, Hornachos y Villafranca de los Barros, quedando al final las unidades apoyadas sólidamente en la línea Mérida-Villafranca de los Barros.

Como efectivos se estiman necesarios un mínimo de ocho Brigadas mixtas, 14 baterías, dos compañías de Carros, una de Blindados y dos de Zapadores.

La Operación sobre Oropesa tendrá como objetivos:

  • apoderarse o aislar Puente del Arzobispo,
  • ocupar Oropesa
  • e interceptar las comunicaciones al Norte del Tajo por carretera y ferrocarril;

El Tajo se cruzará por Azután.

Participarán cinco Brigadas mixtas, nueve baterías, una compañía de Carros y una de Zapadores.

La Operación en la dirección Valdemorillo-Brunete-Villaviciosa de Odón se cancelará poco después de darse la orden. La decisión traerá graves repercusiones políticas.

Los estudios de detalle revelarán que las ocho y cinco Brigadas que deben ejecutar, respectivamente, las operaciones sobre Mérida y Oropesa son insuficientes. En un plan complementario se incrementarán de manera considerable los efectivos inicialmente propuestos.

  • Para la operación de Mérida se contará con 14 Brigadas, sacadas de los más diversos frentes, más la División 35 completa, del Ejército de Maniobra.
  • Para la maniobra sobre Oropesa, se deberá contar con ocho Brigadas, tres del Centro y la 11 División completa, del Ejército de Maniobra.

También se incrementarán la Artillería y los Ingenieros.

El traslado de esas ocho Brigadas muy selectas del Ejército del Centro, junto con la anulación de la operación por el valle del río Guadarrama, Brunete, origina una situación de resistencia pasiva por parte del general Miaja.

El fondo de la cuestión es más profundo, ya que se han reavivado viejas tensiones existentes, antiguas rivalidades entre el presidente del Consejo y ministro de la Guerra, Largo Caballero, y el Partido Comunista, con todo su aparato propagandístico y militar, del que Miaja aparece en este caso concreto como cabeza visible.

El 01MAY, Miaja se dirige a Largo Caballero, quejándose de la forma en que se han planeado las operaciones sobre Mérida y Oropesa. No se ha contado con él y se le impone el traslado de varias Brigadas, cuya marcha que provocará el debilitamiento del frente de Madrid.

Se designa al teniente coronel Jurado para mandar la masa principal de maniobra, operación sobre Mérida. El 20MAY Jurado recibe la documentación explicativa de la maniobra.

El inicio de la operación se fija para el 07MAY. La operación se suspende. En esa fecha ninguna de las Brigadas que se deben trasladar desde el ECENT, se encuentra en sus bases de partida. Sólo las dos de la 11 División se han movido pero permanecen en la zona de Toledo haciendo frente al ataque nacional que pretende ampliar la cabeza de puente de Toledo.

Se señala como nueva fecha para iniciar la ofensiva el 21MAY.

El 14MAY, la Jefatura de Fuerzas Aéreas, bajo control ruso, comunica

«que no se disponía de los cazas suficientes para el apoyo“.

Durante el planeamiento se había ofrecido una masa de aviones más que suficiente para atender a las necesidades de la operación.

  • El 15MAY, se provoca la crisis del Gobierno de Largo Caballero.
  • El 18MAY, Juan Negrín se hace cargo del Gobierno, con Indalecio Prieto a cargo de la cartera de Defensa Nacional.

Desaparecido Largo Caballero «su» operación quedó inmediatamente suspendida. Largo Caballero tenía previsto desplazarse el 16MAY a extreamdura para hacerse cargo de la dirección de la operación, con cazas o sin cazas.

Salvador de Madariaga, sobre la caída de Largo Caballero

«Vino a determinar su caída definitiva una operación militar que fracasó antes de comenzara. El Estado Mayor General (sic) español había consagrado especial atención al estudio de una ofensiva contra el frente menos guardado por los rebeldes, el de Extremadura, con objeto de capturar a Mérida y Badajoz, con lo cual se hubieran cortado el uno del otro los territorios Norte y Sur en manos de los rebeldes. El Ejército del Centro, dominado por los comunistas, se opuso a esta idea, a la que prefería un ataque contra Brunete, repetidas veces rechazado por el Estado Mayor Central español por razones técnicas. El Ejército del Centro, con notoria indisciplina, insistió en su plan aún después de haberse pronunciado en contra, oficialmente, el presidente del Consejo y ministro de la Guerra, y además aquel díscolo Ejército manifestó persistente oposición a prestar las siete Brigadas (sic) que se le habían mandado entregar para la ofensiva de Mérida. El señor Largo Caballero impuso su autoridad sobre aquella Unidad que, aunque comunista, era española. Había llegado el momento de iniciar la ofensiva. Los rusos, entonces, ante la rendición de los comunistas españoles por cuyo instrumento venían oponiéndose, tuvieron que dar la cara y anunciaron que para tal operación no habría fuerza aérea. Simultáneamente dimitieron dos ministros del gabinete de Largo Caballero. Daba la casualidad de que eran los dos ministros comunistas. El plan estaba claro. La ofensiva de Mérida era una operación bien concebida, que tenía fuertes probabilidades de éxito. Si salía bien, no habría modo de expulsar del poder al señor Largo Caballero. Fue, pues, necesario un plan convergente: en lo militar, negativa de aviones para la ofensiva de Mérida; en lo político, crisis.»

El coronel Casado, asegura que, planteada la operación con todo detalle, un consejero ruso se presentó en su despacho para comunicarle que ningún avión podía tomar parte en la misma, lo que equivalía a sabotearla.

Luis Araquistain, señala que la desobediencia de Miaja «estaba inspirada por los comunistas», y que un diputado «prietista», es decir, aliado en aquellas fechas a aquéllos, le dijo

«Si Largo Caballero triunfara en esta ofensiva, nadie podría retirarle del Gobierno.» (63)

El comunista Jesús Hemández

«Largo Caballero proyectó una gran operación ofensiva en el frente extremeño con estos objetivos: ocupar Mérida y Badajoz, cortar los Ejércitos rebeldes del Norte y del Sur, aislar la frontera portuguesa, base principal de la llegada de suministros extranjeros al enemigo; ocupar Sevilla, cerrar la vía del Mediterráneo a los facciosos, y, como finalidad máxima, infringir una derrota aniquiladora al adversario. El plan, sin duda, tenía un carácter ofensivo de altos vuelos que buscaba la solución a la guerra por medio de operaciones de tipo decisivo. El jefe de los tovarich, Mariscal Kulik, se opuso terminantemente a la realización de este plan del Estado Mayor republicano. En su lugar, propuso un ataque contra Brunete, insistentemente rechazado por nuestros militares, entre otras varias, por razones técnicas de mucho peso. La disputa entre ambos Estados Mayores adquirió en algunos momentos tensión de ruptura … «

Así se pierden las guerras.

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