6 Campaña de Vizcaya: 3. La Ofensiva preparada

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“Imágenes procedentes de los fondos de la Biblioteca Nacional de España”

Centro Geográfico del Ejército. Guía Militar de Carreteras, CG del Generalísimo 1939

En MAR37, la 6ª División nacional se encuentra al mando del general López-Pinto, con cuartel general en Burgos. La División está organizada en dos Agrupaciones o Sectores.

  • La 1ª Agrupación, a cargo de la maniobra, está al mando del general Solchaga, JEM el teniente coronel don Juan Vigón, CG en Vitoria. La Agrupación cuenta con cuatro brigadas «de Navarra».
  • La 2ª Agrupación, a cargo del frente de Burgos-Palencia.

En cuanto a nomenclatura, recordar que, en estos momentos de la guerra,  las denominaciones de las grandes unidades nacionales no se corresponden con las entidades operativas del mismo nombre. La 6ª División es un auténtico Cuerpo de Ejército, muy potente, pero se trata de un escalón orgánico y no operativo. Su titular, está a cargo de organizar la fuerza y ponerla a disposición del mando operativo en las condiciones necesarias para su empleo en combate. Las Brigadas rebasan ampliamente los efectivos oficiales y poco a poco llegan a tener la entidad de División.

La 1ª Agrupación, de Norte a Sur,  presenta el despliegue siguiente:

  • II Brigada, 4.654 hombres. Mando, coronel Cayuela. Cuartel general, Deva. Desde el mar al vértice Urcarregui, inclusive.
  • I Brigada, 5.410 hombres . Mando, teniente coronel García-Valiño. Cuartel General, Vergara. Cubre el frente hasta el macizo de Irulontorreta, incluido.
  • III Brigada, 4.343 hombres. Mando, coronel Latorre. Cuartel general, Mondragón. Desde Irulontorreta, excluido, hasta el puerto de Arlabán.
  • IV Brigada, 9.927 hombres. Mando, coronel Alonso Vega. Cuartel general, Vitoria. Desde Arlabán al Oeste de Orduña, límite de la Agrupación (Sector).

En Vitoria, Mondragón, Azpeitia y Loyola se dispone de una reserva inmediata de 3.580 hombres.

A 30MAR37, los efectivos ascienden a 27.914 hombres, incluidos los Servicios.

Las unidades de infantería suman 32 batallones, aproximadamente. La asignación de batallones a las Brigadas no es fija, se encuentra supeditada a las necesidades operativas de cada momento.

En las plazas de Burgos, San Sebastián, Logroño, Pamplona, Estella y Vitoria se encuentran en período de instrucción o desempeñando servicios de guarnición, 18.341 hombres, entre soldados y reclutas.

Cada Brigada se articula en dos medias brigadas y una reserva.

El 02ABR37, Mola ordena que la Brigada Mixta «Flechas Negras» se concentre en la zona Elgóibar-Urcarregui-Ondárroa, y proceda al relevo de la II Brigada de Navarra en las posiciones que ocupa. La Brigada Mixta «Flechas Negras» está al mando del general Piazzoni, consta de dos Regimientos (cada uno con tres batallones y una sección de cañones de 65, un batallón de asalto, una batería de 20 milímetros), un grupo de 75 y otro de 100. Salvo el batallón de asalto, la tropa de las restantes unidades era española y los mandos italianos y españoles. Un total sobre los 8.000 hombres. Es una Unidad potente.

El Jefe de la Artillería de la Agrupación es el teniente coronel Martínez de Campos. Según las Órdenes Generales de 29 de marzo y 8 de abril para las roturas iniciales del frente, figuran un total de 32 baterías en la primera, y 45 en la segunda. En total, sobre las 200 piezas. Siete de las baterías forman una Agrupación italiana, o «legionaria», a las órdenes del teniente coronel Bottari.

ESTRUCTURA

Es difícil precisar totalmente la composición de cada Brigada.

Entre las unidades de voluntarios, los tercios de requetés «San Fermín», «Lácar», «Montejurra», «Navarra», «Nuestra Señora de Begoña», «Zumalacárregui“ y «Oriamendi» y la VI Bandera de F. E. de Navarra.

Se encuentran batallones veteranos de los Regimientos de San Marcial, América, Arapiles, Flandes, Sicilia, Bailén, La Victoria, Las Navas, San Quintín y Melilla; y un escuadrón del Regimiento de Numancia. Sólo figura una unidad indígena, el IV tabor de Tetuán encuadrado en la IV Brigada.

«Flechas Negras» consta de dos Regimientos, cada uno con tres batallones y una sección de cañones de 65, un batallón de asalto, una batería de 20 milímetros Y con un grupo de 75 y otro de 100.

Salvo el batallón de asalto, la tropa de las restantes unidades era española y los mandos italianos y españoles.

Obra derivada de Mapas Generales IGN

El teniente coronel don Apolinar Saenz de Buruaga es, desde el inicio de la guerra, el jefe de las Fuerzas Aéreas nacionales del Norte de España, con cuartel general en Burgos y bases en León y Logroño. Le sucederá más tarde el teniente coronel don Julián Rubio.

La Aviación nacional está compuesta por

  • aviación española (general Kindelán),
  • italiana (aviación «Legionaria» coronel Velardi («Valini»), sustituido, ya en plena ofensiva de Mola, por el coronel Bernasconi («Garda»),
  • y alemana (Legión Cóndor, el general Sperrle ( «Sanden»).

En conjunto se dispone de unos 140 aviones, de bombardeo, reconocimiento y caza, que contaban con varios aeródromos, situados en Guipúzcoa, Alava, Logroño, Burgos y Soria.

Beumelburg, Historia de la Legión Cóndor, asegura «que quedaron todas las aviaciones subordinadas a la Legión Cóndor».

En cuanto al número de aviones, Aznar señala que el 31 de marzo había concentrados en Vitoria 70 aviones y otros 70 «en diversos aeródromos del Norte».

Gomá dice:

«Las escuadrillas nacionales son ya muy fuertes, y temibles, especialmente las de bombardeo, compuestas de más de 70 trimotores. Se hallan integradas por los grupos Junker, Heikel 111, Dornier 17 y Savoia 79. Las «cadenas de Heinkel 51, Heinkel 45 y Heinkel 46 y Breguet despliegan en los campos de Vitoria y Lasarte. Los aeródromos empleados para el bombardeo fueron Logroño, Vitoria, Soria y Burgos. El despliegue legionario es difícil, con aviones de bombardeo en Soria, a 164 kilómetros del frente, y con caza en Logroño y Vitoria a 92 y 48 kilómetros».

Beumelburg agrega que

«las escuadrillas de combate dispusieron por primera vez de los He-111 y Do-17; y en las de caza volaron los primeros Me-109. Los italianos habían puesto a disposición sus Saboyas y entre los de caza se repartieron los Fíat. En los He-51, Ju-52 y Fiat italianos iban los oficiales españoles».

En el croquis IX del libro de Salas Larrázal, La guerra de España desde el aire, se incluyen los aeródromos siguientes: Lasarte, en Guipúzcoa ; Noain, Tudela, Castejón, Buñuel y Ablitas, en Navarra; Lacua, en Alava; Villarcayo, Gamonal. Villafría y Aranda, en Burgos; Recajo, Agoncillo y Alfara, en Logroño, y Burgo de Osma, Almazán, Utrilla, Barahona y Almaluez, en Soria. Algunos serán sólo utilizados en casos excepcionales o de emergencia.

Según Belforte, la Aviación Legionaria tenia desplegados sus aviones

  • de bombardeo en los campos de Soria,
  • los de reconocimiento en Soria y Logroño
  • y los de caza en Logroño y Vitoria.

“Imágenes procedentes de los fondos de la Biblioteca Nacional de España”

El invierno con prácticamente nula actividad, tras el fracaso de la ofensiva vasca sobre Vitoria y Miranda, ha dado cuatro meses a Solchaga para organizar y mejorar sus Unidades. Al iniciarse la ofensiva sobre Vizcaya, las fuerzas de Solchaga se encontraban en perfecto estado.

Hay deseo de salir de esa situación de pasividad y acabar con el frente Norte en un plazo corto. Hay demasiado optimismo, poco realista.

Los efectivos del general Mola, en fuerzas de Infantería son escasos en proporción a la Artillería y Aviación. La Artillería y Aviación son fuertes y superiores a la enemigas.

La escasez de batallones obliga a traslados constantes de un lado a otro del frente de los más selectos, con el consiguiente desgaste y pérdida de la capacidad de combate. Se requerirán refuerzos constantes, al principio con unidades sueltas y, más tarde, con dos Brigadas y una Agrupación. Sólo con esos importantes refuerzos se lograrán resultados decisivos.

A pesar de esa carencia en Infantería, el 31 de marzo de 1937, las fuerzas de Solchaga se encuentran en perfecto estado de organización y preparación y son un modelo en su género. Verdadera base del Ejército del Norte.

Centro Geográfico del Ejército. Guía Militar de Carreteras, CG del Generalísimo 1939

Romper las dos líneas fortificadas , “exterior” e “interior”, establecidas por el enemigo, marcarán los dos momento clave de la campaña de Vizcaya.

Ambas líneas son fuertes y tienen gran valor defensivo, forzosamente requerirán dos acciones de ruptura de gran importancia. El resultado favorable de las rupturas provocará la desarticulación de la defensa enemiga y las consiguientes posibilidades de explotación del éxito.

Ambas líneas están lo suficientemente alejadas entre sí. La explotación del éxito tendrá como objetivo alcanzar una base de partida desde la que se pueda lanzar la acción de ruptura del «cinturón». Es preciso estudiar una fase intermedia, con una serie de operaciones encaminadas a lograr la posesión de ese terreno que permita constituir con garantías la base de partida.

Rota la línea interior quedará definitivamente desarticulada la resistencia enemiga. La inmediata la explotación amplia y rápida, liberará primero Bilbao y luego se alcanzarán los limites con la provincia de Santander. Así se lograrán los objetivos finales señalados por el Mando.

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